Álvaro López de Becerra

D Álvaro López de Becerra

XVIII y Ultimo Prior-Prelado vitalicio del Monasterio de Uclés, cabeza de la Orden de Santiago, llamado “El Escorial de la Mancha”, poseedora de importantes señoríos y territorios. Según el Códice 236 del Archivo Histórico Nacional “Opúsculo varia de la Orden de Santiago”, de Don José López de Agurleta, Siglo XVIII, fue proclamado Prior a la muerte del XVII Prior, Don Fernando de Santoyo, desde el mediodía del 27 de octubre de 1501, no queriendo en principio aceptar el nombramiento y por lo que decidió oficiar una misa, para después de ella decidirlo. Tras la misa y en la propia Sacristía de Uclés mientras se desprendía de las ropas sagradas, apareció allí toda la Comunidad que tanto le rogó y suplicó aceptase el nombramiento que lo hizo finalmente, llevándole en procesión hasta la “Silla de la Dignidad”.  
Antes de pasar un mes llevando el cargo, tuvo una gran alegría y fue la noticia de la corvensión al catolicismo de toda la Alfama o Concejo de los Moros, y al referirse a este hecho recuerda el cronista la Kalenda antigua: “Conversi sunt per Dei gratia et predicationem Reverendi Prioris”.

A pesar de los muchos servicios que prestó a la Orden de Santiago, Don Álvaro López de Becerra cerró la etapa mas importante de la misma muriendo  tempranamente el 9 de febrero de 1502, siendo enterrado en el propio Monasterio.

A su muerte, ya nada fue igual : el Papa Alejandro VI, tras la petición del Capitulo General de la Orden de Santiago celebrado en  Écija que a su vez obedecía ordenes del Rey Católico, proclamó la Bula de 16 de marzo de 1502, por la que tras quedaban extinguidos los nombramientos vitalicios para priores de la Orden, y tras la muerte de Don Álvaro, los Priores-Prelados de la Orden de Santiago en el Monasterio de Uclés, ya no tendrían cargo vitalicios sino que sus mandatos serian  trienales, y el Rey desde entonces,  confirmaría los nombramientos, como nuevo administrador en lugar del Papa.

Fue su sucesor, nombrado primero Administrador y luego Prior, Don Antonio de Ordás, nombramiento que ya hicieron los Reyes Católicos conforme a la Bula de Alejandro VI de 14 de Abril de 1503.

Don Álvaro antes de ser nombrado Prior, también prestó sus servicios como  Canónigo en Uclés y en Salamanca, y allí pacificó el Convento del Santi Espiritus donde sus religiosas no querían recibir por compañera a Doña Juana de Zapata, pariente del Maestre de Santiago. Otra prueba de la persuasión y elocuencia de Don Álvaro fue la pacificación de la Orden en Aragón y en Valencia, que se resistían a sus visitadores, Diego de Aguilera y al Vicario de Caravaca  Diego Chacón, que decían estar contra fueros del Reino de Aragón al ser castellano, solicitando jueces de la Corona de Aragón. Ocupo también le cargo de Visitador del Capitulo de Alcalá de Henares en 1447, y Administrador de su Convento de Uclés, donde con los reformadores de la Orden Don Pedro Alfonso de Valdés y el agustino Fray Juan de Sevilla, decidió que salieran reformadores particulares para los conventos de San Marcos de León, Sevilla Santi Spiritus, Santa Fé y otras partes, que imprimieron el espíritu de Don Álvaro, al que tanto debe la Orden.

Escrito por : Francisco López Becerra de Solé, Conde de Cabra, Marqués de Ayamonte, y Académico de la Real de Córdoba