Obituario de Tio Paco PDF Imprimir E-mail

Este pasado 5 de octubre se nos ha ido en Málaga don Francisco Buzo Bustos, o Tío Paco, como mucho de sus parientes lejanos como el que esto suscribe (unidos por el tronco de los Zea Bermúdez originarios de Archidona en el s.XVI) gustábamos de llamarle cariñosamente.

Por esas cosas de la vida, no llegué a conocerle hasta bien entrado en los setenta y tantos, allá por abril de 2003, cuando en una conferencia organizada por la Fundación Málaga, después la primera parte de rigor, dedicada a mis estrellas, hablé de uno de los ‘Malagueños en la Historia’, concretamente de Francisco de Zea Bermúdez (1779-1850), quien fue presidente de Gobierno de 1832 a 1834, y que a diferencia de los otros dos malagueños que sí lo han sido (Martínez de la Rosa y Cánovas), no tiene ni siquiera una calle o avenida en nuestra ciudad como los citados.

Pues bien, la madre de Francisco de Zea Bermúdez era doña Juana de Buzo y Silva, y por ello al acabar la disertación, en el turno de preguntas, alzó su mano al fondo de la audiencia un hombre ya mayor, algo enjuto, pero de exquisita compostura, quien aparte de corregirme algún detalle de la charla, resultó ser descendiente directo de doña Juana. ¡

Qué alegría (y qué honor) poder tenerle entre el público! Desde entonces pudimos mantener cierto grado de amistad aunque fuera en la distancia, menos mal que el teléfono siempre ayudaba. Recuerdo unos de los primeros encuentros en la torre de la Catedral donde celosamente se guardan las cajas del Archivo Histórico Diocesano, y que tanto buen uso le dio Tío Paco desde que empezó sus pesquisas en 1959, y que plasmó en su obra de 2002 titulada ‘Origen de la familia Buzo y su descendencia hasta el siglo XXI’ y que amplió en 2007 en su trabajo ‘Buzo, el tronco y una rama’ conjuntamente con José Manuel Martínez de Azcona Buzo (quien por cierto en el SUR de 2-VII-1994 también reclamó el reconocimiento que aún debe Málaga para con Zea Bermúdez).

Pero el momento culmen, sin duda, fue cuando Tío Paco, junto con la infatigable ‘prima’ Mamen Enríquez Sánchez-Gómez desde Valencia, María José de Zea Bermúdez desde Portugal y un servidor, conseguimos reunir casi un centenar de descendientes procedentes de cuatro continentes en Archidona y Málaga, 480 años después de la fundación del linaje (’Revista Rayya de Archidona, nº 4’). ¡Cómo disfrutaba Tío Paco al explicar a sus ‘sobrinos’ cada rincón que habían pisado los Zea Bermúdez y los Buzo en Málaga!. Y sobre todo, jamás olvidaré con qué emoción recibió de manos de Mamen el primer ejemplar de ‘Descendientes de Zea Bermúdez, sus linajes’ (2007).

Rezaste, Tío Paco, en la dedicatoria de tu obra en 2002: «en memoria y presencia de quienes nos precedieron en la Historia y en la Vida y a los que tanto quiero». Tú ya nos has precedido y nos esperas en la Vida Eterna junto a José (quien se te adelantó), pero aquí se quedan los que tanto quieres: tu esposa María Victoria y tus restantes hijos Rocío, Francisco, Ricardo y María y… los centenares
de ‘sobrinos’ parientes tuyos de una manera u otra, que también te quisimos.