José María Buzo Tinoco PDF Imprimir E-mail
Sábado, 24 de Marzo de 2012 08:55

José María Buzo y Tinoco De Castilla

Nació en la casa de sus padres, en la calle del Palomar, de Villalba de los Barros, provincia de Badajoz, el día 5 de Abril de 1884, y tres días mas tarde (8 de Abril) es bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora de la Purificación del mismo pueblo, donde se le impone el nombre de José María del Sagrado Corazón.

 

Fue el mayor de los ocho hermanos habidos en el matrimonio de D. Rodrigo Buzo Busto y Dña. Isabel Tinoco de Castilla Lobo. Siendo sus abuelos paternos Don José Buzo Martínez y Dña. Leonor Busto Tovar y sus abuelos maternos Don Pedro Tinoco de Castilla Casquete de Prado y Dña. María Teresa Lobo Bueno.

Hizo el bachillerato en el Colegio de San José (Jesuitas) de Villafranca de los Barros, como alumno de una de las primeras promociones del Colegio. Obteniendo el Grado de Bachiller el 25 de Junio de 1903 en el Instituto de Badajoz.

Inició sus estudios de Medicina en la Facultad de Medicina de Sevilla, trasladando años después su expediente a la Facultad Medicina de la Universidad Central donde terminó sus estudios obteniendo la Licenciatura en 1913.

Siendo aun estudiante, se casa en la Parroquia donde ambos contrayentes se habían bautizado, con Dña. Josefa Cassillas Quiñones hija de D. Guillermo Cassillas Marroquín de Laiseca y Dña. Eladia Quiñones Lobo. Ambos son primos y comparten apellidos y “abuelos”. Son “abuelos” comunes: Antonio Lobo Lobo e Isabel López de la Oliva Remón y Victoriano Bueno Ceballos y Josefa Aguilar Fernández-Lozano.

Viven hasta terminar la Licenciatura en Madrid en la calle Ventura de la Vega donde nace su primogénita, Teresa, iniciando en 1944 su actividad profesional como Médico en Aceuchal (Badajoz), localidad en la que ejerció durante cinco años y donde nacieron otros dos de sus hijos, Eladio e Isabel; trasladándose posteriormente a Feria (Badajoz), donde tuvo el matrimonio otros dos hijos más, Rodrigo y Josefina, y fue Médico Titular hasta su fallecimiento.

Veintisiete nietos le dieron sus hijos y sólo uno, el mayor, José Manuel Martínez de Azcona Buzo siguió sus pasos, no sólo como médico, sino también en el ejercicio de la Medicina como Médico del Cuerpo de Titulares.

Fue un adelantado a su tiempo, un soñador y amante de las innovaciones técnicas. Disponiendo ya en su consulta en el primer tercio del siglo XX de elementos diagnósticos tan novedosos en aquella época como los rayos X o el instrumental terapéutico preciso para realizar transfusiones en el domicilio del paciente. ¡Qué valor!.

Visitador a domicilio…prefería ver al enfermo en su casa, en su cama y comprobar el ambiente familiar y como el decía, “qué comía”.

Encarcelado en guerra civil y liberado, para en el ejercicio de su profesión atender a uno de sus carceleros, sufrió el asesinato por ambos bandos de miembros de su propia familia. Ello le marcó para el resto de sus días.

La mano de comadrón a que le llevó la enfermedad de Dupuytren que padecía en sus días finales, no mermó su capacidad de trabajo, que sólo cesó cuando aquel azote que tan fácilmente contagiaba a los médicos en aquella época, la tuberculosis, acabó con su vida el 22 de Marzo de 1942.

Sus restos mortales reposan con su esposa y todos sus hijos en el cementerio de Feria.